Recién ahora los candidatos
de los principales partidos comienzan a preocuparse por el narcotráfico. Hace
15 años que venimos luchando desde el llano y todo a pulmón, tratando de proponer la idea de ocuparse del peligroso flagelo que estaba comenzando a expandirse
por todo el país. Varios fueron los intendentes, gobernadores y presidentes que
desoyeron nuestra voz. Aún sigo pensando que el gran poder adquirido por estos
mercaderes de la muerte, no se lo enfrenta con balas y mano dura, sino con
educación y prevención. Alertar a nuestros niños será notoriamente más
beneficioso que secuestrar miles de ladrillos de marihuana que aparecen ante
las cámaras exhibiendo el supuesto "éxito" alcanzado, sin que
aparezcan los verdaderos peces gordos.
"El precio... una sonrisa"
no posee una gran producción, pero es emocionante recibir después de cada
función el reconocimiento del público, valorando los mensajes directos que la
obra ofrece. Particularmente de las pasadas vacaciones de invierno en Plaza
Moreno, recuerdo en espacial a un abuelo que con lágrimas en los ojos me
confesó que había visto la obra sintiéndose sumamente identificado, ya que
terminaba de presenciar la función junto a sus nietos, porque su hijo estaba en
la cárcel cumpliendo una condena por culpa de la droga.- R. Picone
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